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Programas de desarrollo del liderazgo que generan resultados

Publicado: 21 de enero de 2026

Por qué el coaching ejecutivo y de liderazgo ofrece mejores resultados empresariales?

Construir confianza es la base de un gran liderazgo, pero muchos directivos asumen nuevos roles sin el apoyo adecuado para liderar con seguridad y claridad. Estos son los datos que revelan la brecha de capacidades de liderazgo y cómo un sólido programa de desarrollo de liderazgo, junto con programas de formación para directivos, puede ayudar a reducirla.

Los grandes directivos hacen más que delegar tareas y supervisar entregables. Construyen confianza con las personas a las que lideran. Y la confianza genera resultados. La investigación demuestra que los empleados que confían en sus directivos tienen más probabilidades de calificarlos como excelentes; y los empleados con directivos excelentes tienen 6,5 veces más probabilidades de estar totalmente comprometidos, 3,2 veces más probabilidades de recomendar su organización como un excelente lugar para trabajar y 2,4 veces más probabilidades de estar satisfechos con las oportunidades de crecimiento. Este es el tipo de liderazgo que impulsa la retención, la innovación y el rendimiento.

Sin embargo, la mayoría de las organizaciones no han proporcionado a sus líderes las herramientas adecuadas. Según una reciente encuesta de NAMI-Ipsos , el 78 por ciento de los directivos se sienten preparados para apoyar la salud mental de sus colaboradores, pero solo el 63 por ciento considera que su empresa les ofrece las herramientas y recursos necesarios. Esta brecha perjudica tanto la salud mental de las personas como el rendimiento organizativo, lo que hace que un sólido programa de desarrollo de liderazgo sea más imprescindible que nunca.

Cuando falta la confianza, el respeto y el apoyo, los empleados tienen más probabilidades de sentirse aislados, desmotivados y en burnt out. Muchos señalan que tienen poco o ningún acceso a formaciones en salud mental o a recursos de bienestar, lo que genera una desconexión entre lo que los empleados necesitan y lo que realmente experimentan, minando la moral y fomentando la rotación. Por ello, las organizaciones están replanteándose cómo apoyar y desarrollar a sus empleados para convertirlos en líderes, a través de programas de formación para directivos y soluciones de coaching corporativo continuo que refuercen las capacidades, la confianza y la conexión.

Aude Bohu, Directora General de Talentis by TELUS Health, señala la importancia del coaching de liderazgo: “Los líderes de hoy no solo gestionan el trabajo —afirma—, “empoderan a las personas. El coaching desarrolla la mentalidad y las habilidades necesarias para liderar con propósito y contribuir al rendimiento”.

El imperativo estratégico: el coaching como ventaja competitiva

Un ascenso a un puesto de liderazgo se celebra universalmente como un hito profesional. Sin embargo, pocos saben que entre el 40 y el 50 por ciento de los nuevos líderes fracasan en los primeros 18 meses. La solución no es una mejor contratación, sino en desarrollar mejor, y esto comienza con el coaching de liderazgo.

Las soluciones de coaching corporativo pueden ser una herramienta valiosa para el desarrollo personal y el rendimiento de los líderes empresariales. Permiten adquirir habilidades esenciales, mejorar la toma de decisiones, fortalecer la resiliencia y crear culturas corporativas más sólidas. Un informe de FMI revela que el 84 por ciento de los líderes consideran que el coaching mejora su efectividad, y el 87 por ciento afirma que ofrece un fuerte retorno de inversión (ROI).

Esto no es una formación estándar para todos. El coaching ofrece un apoyo personalizado, adaptado a los desafíos específicos de cada líder, ya sea afrontar un ascenso, liderar durante una transformación o fortalecer su presencia ejecutiva.

A pesar de esto, muchas organizaciones siguen teniendo dificultades para cerrar la brecha de capacidades. La investigación muestra que el 75 por ciento de los líderes reconoce su impacto directo en el bienestar de los empleados, y el 80 por ciento de los supervisores reconoce su papel en apoyar la salud y el bienestar de su equipo; sin embargo, las prioridades organizativas no reflejan esta intención estratégica. Los estudios muestran que los ejecutivos dedican 10 veces más tiempo a hablar de clientes que de empleados, y esta proporción se ha ampliado en los últimos 15 años.

The solution isn’t simply more training, it’s more purposeful coaching. A personalized journey that connects leadership growth with business priorities, measures real progress, and empowers leaders to grow with empathy, agility and trust.

La solución no consiste simplemente en más formaciones, sino en un coaching más intencionado. Un recorrido personalizado que conecte el crecimiento del liderazgo con las prioridades del negocio, mida el progreso real y permita a los líderes desarrollarse con empatía, agilidad y confianza.

El reto actual en el desarrollo de liderazgo

Si el coaching ofrece resultados tan medibles, ¿por qué no invierten más organizaciones en él? La respuesta se encuentra en la ansiedad sobre el retorno de la inversión (ROI) y cómo medirlo. Esta duda se refleja en la investigación del TELUS Mental Health Index (MHI) sobre la preparación de los mandos. El MHI realiza un seguimiento trimestral del bienestar de los empleados en 12 países utilizando una escala de 0 a 100, donde las puntuaciones inferiores a 80 indican tensión en la salud mental.

In Australia, just over half (54 percent) of people leaders feel equipped to address employee mental health issues, and 33 percent say their organization does not offer training on their role in supporting a mentally healthy workplace. A similar trend is evident across surveyed regions. 

En Alemania, por ejemplo, solo el 49 por ciento de los líderes afirma que sabría qué hacer si un empleado tuviera problemas de salud mental. El veintiuno por ciento dice que su organización no ofrece formaciones en técnicas efectivas de coaching o gestión, y el 20 por ciento no está seguro. En Australia, poco más de la mitad (54 por ciento) de los líderes se sienten preparados para abordar los problemas de salud mental de los empleados, y el 33 por ciento indica que su organización no ofrece formaciones cómo desempeñar su papel en la promoción de un entorno laboral mentalmente saludable. Una tendencia similar se observa en las demás regiones encuestadas.

Cuando los managers carecen de estas habilidades, su propio bienestar se ve afectado. En Singapur, el 50 por ciento de los directivos que saben cómo actuar cuando un empleado tiene problemas de salud mental obtienen nueve puntos más en el MHI que aquellos que no lo saben. En Nueva Zelanda, la diferencia es de 12 puntos, y en Estados Unidos supera los cinco puntos.

El impacto no se queda ahí. La ansiedad, el aislamiento y el estrés crónico ya están muy extendidos en distintos sectores, afectando tanto al bienestar como a los resultados empresariales. Los estudios muestran que el 33 por ciento de los trabajadores en Europa encuentra cada vez más difícil mantenerse motivado en su trabajo, mientras que el 29 por ciento de los empleados afirma que su salud mental perjudica su productividad.

Las organizaciones con visión de futuro están replanteándose cómo desarrollar a los empleados para convertirlos en líderes y ofrecer un apoyo continuo que se pueda escalar a lo largo de los equipos.

Qué buscar en un partner de coaching?

No todas las soluciones de coaching corporativo están diseñadas para ofrecer un desarrollo de capacidades medible o un impacto escalable. El socio adecuado debe demostrar una metodología probada, experiencia global en coaching y capacidad para apoyar a los líderes en todos los niveles del programa de desarrollo de liderazgo, desde mandos intermedios y líderes emergentes hasta directivos senior.

Al evaluar un partner, las organizaciones deberían buscar:

  • Metodología de coaching estructurada: Seguir un marco profesional con etapas definidas para garantizar claridad y responsabilidad. Un proceso de coaching debería incluir cuatro fases: briefing, descubrimiento, sesiones de coaching y revisión con múltiples partes interesadas, para alinear objetivos y hacer seguimiento del progreso.
  • Empoderar a los líderes con herramientas prácticas: El coaching debe ayudar a los líderes a reconocer y responder a los desafíos que enfrentan sus equipos, desde la gestión del estrés y el feedback de performance hasta la resolución de conflictos y la prevención del agotamiento o la desmotivación. Al desarrollar conciencia y proporcionar los recursos adecuados, los líderes pueden fomentar una cultura de cuidado y empoderamiento.
  • Desarrollo de capacidades específicas para mandos: Fortalecer la capacidad práctica de liderazgo, incluyendo comportamientos que favorezcan una cultura de equipo saludable, como la confianza, la empatía, la seguridad psicológica, la comunicación abierta, la capacidad de manejar conflictos y cómo reconocer y responder de manera efectiva al malestar de empleados y equipos.
  • Flexibilidad en la implementación para equipos y ubicaciones: Ser accesible y práctico para el equipo actual. Es recomendable elegir un partner que ofrezca coaching individual y grupal, tanto presencial como virtual, facilitando el apoyo a líderes en distintos países, zonas horarias y niveles organizativos.
  • Progreso medible y rendición de cuentas: Incluir reuniones de revisión a lo largo del proceso de coaching para alinear los indicadores clave (KPIs), evaluar el progreso y asegurar que se cumplan las expectativas del negocio, midiendo los resultados en términos de cambio de comportamiento y resultados organizativos.

Cómo se ve el buen coaching en la práctica?

Un programa de desarrollo de liderazgo suele incluir alrededor de ocho sesiones de 1,5 horas cada una. Estas sesiones pueden complementarse con coaching grupal opcional para acelerar el aprendizaje entre cohortes de mandos o dentro de un programa para líderes emergentes.

La experiencia del coach es clave. Trabajar con coaches que tengan una sólida trayectoria en posiciones de liderazgo y un historial probado en el desarrollo de líderes senior, junto con experiencia acumulada en horas de coaching y supervisión continua, es fundamental. Los coaches deben considerarse socios estratégicos que trabajan alineados con los objetivos de negocio, y no solo como facilitadores.

El coaching de liderazgo logra lo que la formación tradicional por sí sola no puede: construye capacidades que perduran. Cuando se integra en un plan de desarrollo de líderes o en un plan de mejora del liderazgo, el coaching ayuda a garantizar que los líderes adquieran confianza y habilidades duraderas, y la capacidad de aplicarlas en tiempo real. Estas no son habilidades blandas: en el entorno laboral actual, forman un núcleo esencial de un sólido programa de desarrollo de liderazgo.

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